La definición de
software libre estipula los criterios que se tienen que cumplir para que un
programa sea considerado libre. De vez en cuando modificamos esta definición
para clarificarla o para resolver problemas sobre cuestiones delicadas. Más
abajo en esta página, en la sección Historial, se puede consultar la lista de modificaciones que
afectan la definición de software libre.
«Software libre» es
el software que respeta la libertad de los usuarios y la comunidad. A grandes
rasgos, significa que los usuarios
tienen la libertad de ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, modificar y
mejorar el software. Es decir, el «software libre» es una cuestión de
libertad, no de precio. Para entender el concepto, piense en «libre» como en
«libre expresión», no como en «barra libre». En inglés, a veces en lugar de
«free software» decimos «libre software», empleando ese adjetivo francés o
español, derivado de «libertad», para mostrar que no queremos decir que el
software es gratuito.
Promovemos estas
libertades porque todos merecen tenerlas. Con estas libertades, los usuarios
(tanto individualmente como en forma colectiva) controlan el programa y lo que
este hace. Cuando los usuarios no controlan el programa, decimos que dicho
programa «no es libre», o que es «privativo». Un programa que no es libre
controla a los usuarios, y el programador controla el programa, con lo cual el
programa resulta ser un instrumento de poder injusto.
Las cuatro libertades esenciales
Un programa es
software libre si los usuarios tienen las cuatro libertades esenciales:
La libertad de
ejecutar el programa como se desea, con cualquier propósito (libertad 0).
La libertad de
estudiar cómo funciona el programa, y cambiarlo para que haga lo que usted
quiera (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición necesaria para
ello.
La libertad de
redistribuir copias para ayudar a su prójimo (libertad 2).
La libertad de
distribuir copias de sus versiones modificadas a terceros (libertad 3). Esto le
permite ofrecer a toda la comunidad la oportunidad de beneficiarse de las
modificaciones. El acceso al código fuente es una condición necesaria para
ello.